Cuestión de fe

La discriminación religiosa es una problemática que aqueja al mundo. Córdoba no es la excepción. Personas de diferentes creencias opinan al respecto.

Por Satoshi Ariel Higa, Estudiante de la ECI

La ciudad de Córdoba cuenta con una gran diversidad de comunidades religiosas: judíos, musulmanes, protestantes, cristianos ortodoxos y baharíes. Lidiar con el desconocimiento, los prejuicios y la xenofobia se convierte en un desafío a tratar por la sociedad.

La intolerancia presente

Karina Ortiz tiene 47 años, es cordobesa y musulmana. De padres y abuelos católicos, Karina rescató las creencias de su bisabuelo y se convirtió al Islam a los 30 años, después de muchos años de estudio de árabe y del Corán. Ella es secretaria de la Sociedad Árabe Musulmana, es archivóloga y trabaja para el Gobierno provincial.

Para Karina la discriminación religiosa principalmente se debe a la ignorancia o el miedo a lo desconocido. Aunque afirma que la discriminación no pasa de ciertos insultos o burlas en la calle, afirma: “las mujeres musulmanas son más discriminadas porque llevan el velo y eso las hace más visibles”. Para ella, el ámbito laboral aparenta ser un lugar de aceptación pero en el fondo hay un sesgo discriminativo. Karina -quién trabajó para el gobierno antes de convertirse- rememora que en ciertas situaciones, como rendir un concurso o dar entrevista personales, el velo puede generar ciertas trabas.

Faruq Robles, otro miembro de la comunidad musulmana en Córdoba, dice: “La discriminación religiosa, primero comienza con la ignorancia de la persona al respecto de otra religión, y la reacción a ese desconocimiento, es decir, la reacción violenta a ese no conocimiento”. Faruq se descubrió al Islam en la secundaria. “Me convertí a los 16 años y tenia curiosidad acerca de Dios. Quería buscar una práctica religiosa que me hiciera sentir seguro y cómodo de Dios y bueno fui leyendo el antiguo testamento, el nuevo, hasta que llegué al Islam a través de Internet”. El principal conflicto que tuvo este estudiante de antropología, de 23 años, fue en el colegio católico donde estudiaba.  “La madre superiora hizo una cláusula que me obligaba a ir a misa y participar de las clase de religión”.En realidad el reglamento decía que era optativo, pero lo tacharon y le dijeron que era obligatorio. Con los compañeros de clases también tuvo conflictos, al principio lo miraron de forma diferente. Las compañeras lo acusaban de machista a causa de su fe, a pesar de que el no había cambiado en nada. Pero con el pasar del tiempo, todos sus compañeros se dieron cuenta que no era diferente. Faruq logró derribar ciertos estereotipos relacionados con el Islam.

La desinformación

En reiteradas ocasiones los medios suelen reproducir ciertos estereotipos que son discriminadores para el Islam. Un claro ejemplo de este tipo de situaciones fue el atentado en Charlie Hebdo el 7 de enero de 2015. Como consecuencia a este hecho, numerosas mezquitas fueron atacadas en Francia . En el plano de lo mediático, se destaca la desinformación del Canal Fox News de Estados Unidos donde Steve Emerson, un supuesto especialista en el tema, describió que en Europa hay ciertas zonas donde los países no ejercen su soberanía, sino que son espacios controlados totalmente por musulmanes. Aunque Emerson se disculpó el daño ya estaba hecho.

 

Discriminación religiosa en Argentina

En Argentina hay un marco legal que promueve la idea de tolerancia y libertad de culto. El artículo 14 de la constitución argentina declara: “Todos los habitantes de la Nación gozan (…) de profesar libremente su culto;(…).

Según el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), la religión es la novena causa de denuncia por discriminación, superando a las de identidad de género, pueblos indígenas u obesidad. En el Mapa de la Discriminación del organismo explica que en cada contexto cultural, la sociedad pone en práctica cierto tipo de representaciones que permiten identificar grupos sociales minoritarios. En mucho de los casos estas representaciones adquieren carácter peyorativo y son absorbidos por el sentido común de la gente.

El informe de 2014 estudia los prejuicios y estigmatizaciones discriminatorias relativas a minorías religiosas como la comunidad judía y musulmana. A grandes rasgos, los argentinos piensan que casi no hay discriminación religiosa en Argentina (57%) contra un 35% que hay bastante. A su vez en una encuesta sobre asociaciones estigmatizantes a minorías étnicas y religiosas, se estima que el grupo más discriminado es el de los gitanos, seguidos por los musulmanes, judíos y afrodescendientes.

Según el informe de antisemitismo de la  Delegación de Asociaciones Israelitas Argentina (DAIA), hay numerosas formas de discriminación hacia los judíos: xenofobia, construcción de estereotipos (avaricia, traidores de Jesús), insultos relacionados al nazismo, violencia física.

Estadísticas de la DAIA estiman que se dieron unas 300 denuncias de antisemitismo en el año 2013. Casualmente muchas denuncias se dan en el mes de setiembre, época de festividad judía. La mayoría de las denuncias tienen lugar en Internet, la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires. Solo un 9% de los casos se dieron en el resto de la Argentina.

En los lugares donde hay más discriminación a los musulmanes, como en el Gran Buenos Aires, hay una tendencia a dividir a árabes del resto de los musulmanes. Debido a la gran corriente inmigratoria árabe en Argentina, se considera poco común y más estigmatizante ser parte de algún grupo minoritario del Islam.

Según la base INADI 2013, el grupo que más sufrió y/o presenció discriminación religiosa fue el de los musulmanes con 52.2% de los encuestados. Después le siguen los judíos (41.04%), testigos de Jehová (11.7%), evangelistas (7.49%), católicos (2.49%) y protestantes (2.48%).

 

El dialogo es posible

“Amar la paz y buscar la paz”, es la invitación que se hace en el Talmud Judaico. “Difundid la paz entre vosotros” pide el Corán musulmán y en el Evangelio Cristiano, según San Mateo, se resalta la paz como fuente de verdad felicidad, por eso allí se exclama “dichosos los que obran la paz”

Segundo párrafo del “Decálogo de propuestas reflexivas para trabajar por la paz del COMIPAZ”

 

En palabras de Pedro Torres, obispo auxiliar de la Iglesia Católica, el Comité Interreligioso por la Paz (COMIPAZ) es un comité interreligioso donde participan judíos, musulmanes,evangélicos, católicos, ortodoxos griegos, ortodoxos de Antioquia, luteranos, los evangélicos, y los Bahai. El COMIPAZ nació el 18 de junio de 1998 con el objetivo de promover la paz y de enseñar tolerancia religiosa. Es uno de los pocos comités de dialogo interreligioso del mundo con carácter regular.

Algunas acciones que realiza el COMIPAZ son colectas solidarias, participación conjunta de celebraciones religiosas, dictado de seminarios, redacción semanal de una columna en La Voz del Interior  y promoción del proyecto  “Valores Religiosos” donde diferentes colegios visitan Iglesias, sinagogas y mezquitas con el fin de conocer más las diferentes religiones que conviven en Córdoba.

La convivencia y la tolerancia religiosa son posibles. La ciudad de Córdoba es una muestra de ellos. La discriminación religiosa existe en la Docta, pero no llega a extremos como en otras partes del mundo. El desconocimiento, los prejuicios y los estereotipos son los principales motores de este problema en Córdoba. Desarmar este entramado de ideas y concepciones es un trabajo global que requiere el accionar de las diferentes religiones, el gobierno, los medios y la misma sociedad.

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