Mejor hablar de ciertas cosas

Ante la ilegalidad del aborto en nuestro país, una red de socorristas informa y acompaña a quienes deciden hacerlo.

Por María Sol Bender. Estudiante FCC.

-Soy Romina, me enteré que estoy embarazada. Estoy muy angustiada.

-Hola, Romina. Contanos, ¿qué pasó? ¿Cuál es tu situación?

-No sé qué pasó, tomo anticonceptivas, quizá olvidé alguna pastilla. Tengo 39 años, dos hijos, trabajo y estudio, y un bebé ahora implicaría muchos cuidados. Me quitaría el tiempo para hacer mis cosas. No quiero tenerlo en este momento de mi vida. Fui al centro de salud y ahí me confirmaron del embarazo. La doctora me dijo que es mi decisión. Y también me contó de ustedes. ¿Me podrían ayudar?

Mujeres angustiadas por un embarazo inesperado, mujeres decididas a interrumpirlo, mujeres llenas de miedo y dudas llaman todos los días a la línea pública de la organización Socorro Rosa. Ésta es una red de feministas que informan y acompañan a aquellas que no quieren continuar con su embarazo, y deciden abortar.

Socorro Rosa, nucleadas en todo el país como Socorristas en Red, integra la “Campaña por la Ley de Aborto Legal, Seguro y Gratuito”. Nacen en 2012 cuando visibilizan que las mujeres necesitan abortar y no pueden esperar a una ley. Es que en nuestro país, como muchos en el mundo, el aborto está permitido en ciertos casos y penalizado en otros. Existe un Protocolo para la atención integral de las mujeres con derecho a la interrupción legal del embarazo (ILE), que permite practicarlo en caso de violación y peligro para la salud de la mujer. Pero no en todas las provincias tiene vigencia, y muchas veces es difícil conseguir que se lleve a cabo.

Sin embargo, la ilegalidad de la práctica no impide que se siga realizando. El Ministerio de Salud de la Nación estima que se realizan alrededor de 500 mil abortos por año, siendo una de las principales causas de muerte materna. El marco de penalización actual hace que la interrupción del embarazo se realice en las sombras, en las peores condiciones, y con la ausencia del Estado.

Frente a esta problemática Socorristas brinda un servicio: el asesoramiento sobre el uso del misoprostol y la mifepristona. Así  generan situaciones de aborto más seguras, ya que estas drogas son  reconocidas por la Organización Mundial de la Salud desde el año 2005 como las más eficaces y seguras para la interrupción del embarazo.  La OMS recomienda su uso en los países donde esta práctica está penalizada, porque disminuye los riesgos para la salud. (Ver: Aborto sin riesgos: guía técnica y de políticas para Sistemas de Salud)

En Argentina, la venta de estos medicamentos es diferente en cada provincia. En algunas se consiguen fácilmente, y hasta las proveen desde Consejerías de Salud, como en Chubut. En otras, como Mendoza, la venta del misoprostol está prohibida. Por eso desde las socorristas se actúa en red: en caso de no poder conseguir los medicamentos, indican en qué farmacias se puede acceder a ellos fácilmente. También tienen contactos de personal de salud “amigables”, a quienes se puede recurrir para obtener una receta. El precio del misoprostol varía, y va desde los $1600 hasta los $4000.

Romina, andá mañana jueves a las 16:30 a las escaleras del parque. Ahí te van a estar esperando Ema y Belén, junto con otras chicas en tu misma situación. Como son tantas, hacemos encuentros colectivos. Podés venir acompañada con quien vos quieras.

Los llamados “talleres” grupales, de tres o cuatro mujeres se realizan en lugares públicos. Allí cada una cuenta su situación, y las socorristas informan sobre el tratamiento con los medicamentos, con folletos descriptivos.

Luego de pasar por esta instancia se acompaña durante el aborto medicamentoso con llamadas constantes, mensajes de texto, palabras de aliento y contención. Y siempre el estado de alerta por cualquier complicación. El proceso termina insistiendo en un control médico post aborto.

Recién me levanté al baño y me vino un montón. En el camino manché todo el piso, pero quizás es porque no me levanté en toda la noche. ¡Ah! anoche largué un coágulo grande. Bueno, después te llamo. Estoy mejor, sin dolores.

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Además de acompañar e informar, las Socorristas en Red sistematizan los datos de las mujeres que abortan y de sus experiencias. Estas estadísticas muestran un panorama de la situación. A nivel nacional, en el año 2015, fueron 2894 las mujeres que recurrieron al acompañamiento de  las socorristas. La mayoría de ellas tiene entre 20 y 29 años, y han utilizado métodos de anticoncepción, siendo el anticonceptivo oral y el preservativo los más usados.

Esto desmiente la eficacia del 100% de la anticoncepción: los embarazos no deseados ocurren y son varias las razones que llevan a una mujer a decidir interrumpirlo. Según la estadística realizada por las socorristas el año pasado, la mayoría de las mujeres coincide en que la maternidad es un proyecto de vida, y el aborto se relaciona con el deseo de no ser madre en ese momento.

“Es importante entender que el hay que evaluar cuándo ser madre y cuándo no. Hay que considerar también que es un acto de responsabilidad para con vos y el ser que viene, o no va a venir. Por eso, si se hace de forma segura, no tiene repercusiones”, afirmó Georgina Cuello, una de las militantes de Socorro Rosa en Córdoba.

En cuanto a la peligrosidad del método abortivo utilizado, los datos sistematizados dan cuenta de la eficiencia del tratamiento con mifepristona y misoprostol, y avalan lo publicado por la OMS. El 95, 1 % de las mujeres socorridas abortó con el primer procedimiento, y sólo un 13, 7 % necesitó concurrir a una guardia dentro de las 72 horas. Aunque, cada cuerpo reacciona de manera diferente y pueden generarse complicaciones, como  sangrado abundante, fiebre 24 horas después del tratamiento, desmayo, dolor intenso y persistente, color u olor en el sangrado diferente al de la menstruación.

-Romina, ¿cómo te sentís?

Me sentí rara al principio, pero después fortalecida. Es una decisión que hubiese preferido no tomar, pero no me arrepentí. La sensación fea es tener que esconderlo y no poder decirle a la gente: “aborté porque, simplemente, no quiero tener un hijo”.

La actividad que llevan a cabo las socorristas les permite sumar argumentos para exigir el derecho al aborto. Al consultar por qué en Argentina no se aprueba una ley que garantice las condiciones para interrumpir voluntariamente el embarazo, las respuestas coinciden en que es una cuestión política. Laura Zurbriggen, integrante de Socorro Rosa Córdoba, apuntó a todos los Estados desde el retorno a la democracia. “No se aprueba la ley porque no hay voluntad política. No les importa la salud ni la vida de las mujeres”.

La socorrista remarcó que lo interesante de la legalidad sería que una mujer embarazada tenga la posibilidad de preguntarse “¿Qué hago? ¿Podría no tenerlo?”. Pero afirmó: “El problema es que muchas chicas y mujeres quedan embarazadas y hay algo cultural tan fuerte, que no hay posibilidades ni de pensarlo”. Por eso, un aborto seguro sólo puede garantizarse con la legalidad y descriminalización cultural de la práctica.

¿Las otras chicas cómo están? ¿Lo hicieron ya? Gracias por todo.

“Nosotras abortamos” Colectivo de Salud Feminista