Escuela de héroes

Por Tomás Fernandez y Sathosi Higa  *

La noticia de los fusilamientos en Trelew ponía una vez más a estudiantes y trabajadores colmando las calles de Córdoba, convocados ante un gobierno militar que cometía una masacre sin resguardo: la ejecución a mansalva de 16 militantes presos después de un intento de fuga del penal de Rawson.

El panorama político mostraba, por un lado, a un teniente general Alejandro Agustín Lanusse debilitado, buscando el Gran Acuerdo Nacional de apertura democrática. En Córdoba, Camilo Uriburu renunciaba a su cargo como interventor de la Provincia y el gobierno universitario seguía perdiendo legitimidad desde el Cordobazo. La aplicación de exámenes de ingreso buscaba contener la ola estudiantil en crecimiento desde el fuego del 69, momento en que un sector se reveló cambiando la forma de hacer política.

Los estudiantes de la recién creada Escuela de Ciencias de la Información (ECI) no serían ajenos a semejante hecho. Si bien la apertura de la escuela se había dado en julio de 1972, un mes y medio antes de la Masacre de Trelew, la efervescencia política invadía cada rincón de las aulas.

Tomar postura e involucrarse era lo establecido. El estudiantado había ejercido presión para que comenzaran las clases en Comunicación, donde la falta de espacio para el cursado –entre otras cosas– había impedido el normal comienzo del ciclo lectivo en 1972.

“Pusimos un aviso en La Voz llamando a los futuros estudiantes”, recuerda Coy Bischoff, uno de aquellos primeros estudiantes de la ECI . “Una de las acciones que impulsamos fue ir a un recital de Radio Universidad en el club Atenas. Hicimos un cartel enorme donde pusimos: ‘1800 estudiantes corren el riesgo de perder el año’”, relata María José Quiroga, también ingresante 1972, periodista y después de recuperada la democracia docente en la cátedra de Periodismo de Opinión.


“Cuando se da la masacre, una de las movidas más fuertes que hubo en la Escuela fue la iniciativa de cambiarle el nombre por el de ´Héroes de Trelew´. Obviamente que la universidad siempre lo escondió, pero no se animaban a poner otro y al día de la fecha sigue siendo el único nombre que se le puso”. 
 Roberto Maldonado Costa (primer presidente del Centro de Estudiantes.  Ingresante de la carrera en el primer año de la ECI)

 

 

Cómo se vivió en Córdoba

La noticia de los fusilamientos a los presos llevó a los estudiantes de Medicina a ocupar el Hospital de Clínicas junto a los médicos residentes. En el Comedor Universitario los jóvenes cambiaron la sobremesa por una conferencia de prensa haciendo llegar las novedades. Para sumar adhesión, los universitarios llegaron hasta barrio Santa Isabel a la planta de Ika Renault para conseguir el apoyo sindical.

Esa misma tarde se suspendió el cursado en toda la Universidad. La multitud se agrupó en la facultad de Arquitectura para abrir una nueva asamblea. Llegó la policía y ante el pedido de desalojo vinieron las corridas, gases lacrimógenos y pedradas. Fueron detenidas 674 personas, sólo 21 no eran estudiantes.

 

Y la ECI se llamó “Héroes de Trelew”

Un año después de la masacre, el 22 de agosto de 1973 el centro de estudiantes organizó un acto en la ECI, con la presencia de los sobrevivientes María Antonia Berger -muerta en un enfrentamiento con el Ejército en octubre del 79- y Alberto Miguel Camps -asesinado por las fuerzas armadas en agosto del 77-. Por iniciativa de los estudiantes, ese día se colocó una placa en el hall de la entonces sede de la ECI en Vélez Sarsfield y Caseros (hoy Facultad de Lenguas), nombrando a la escuela “Héroes de Trelew”.

Letizia Raggiotti, entonces alumna y hoy docente de la FCC-UNC, recuerda que los estudiantes Amelia Montes y Eduardo Rojo invitaron al acto a los sobrevivientes y quien propuso el nombre “Héroes de Trelew” fue Raúl “Paco” Bauducco, estudiante de comunicación y militante del PRT-ERP asesinado en la cárcel de barrio San Martín el 5 de julio de 1976.

 

“El cambio de nombre se decidió en asamblea”

 -¿Cómo impactó por aquellos días la masacre de Trelew en la militancia de los alumnos de la recién inaugurada Escuela de Ciencias de la Información?

Roberto Maldonado Costa (primer presidente del Centro de Estudiantes.  Ingresante de la carrera en el primer año de la ECI):
—Cuando se da la masacre, una de las movidas más fuertes que hubo en la Escuela fue la iniciativa de cambiarle el nombre por el de “Héroes de Trelew”. Obviamente que la universidad siempre lo escondió, pero no se animaban a poner otro y al día de la fecha sigue siendo el único nombre que se le puso.

Eugenia Monti (ex militante de los Grupos de Base. Ingresó a la Escuela en el año 1973. Retomó sus estudios luego del cierre de la carrera y su posterior exilio):
—Me acuerdo mucho del ’72 porque a la Escuelita iba María José Pujadas, que era hermana de Mariano, también después a ella la mataron. Pero en la escuela secundaria se hablaba mucho del tema. Yo entré en el ’73 cuando ya la escuela había sido nombrada.

María José Quiroga (ex militante de los Grupos de Base. Ingresante de la carrera en el primer año de la ECI. Ex docente de la institución):
—Cuando fue la masacre de Trelew, estábamos en plena cursada. En ese momento teníamos el centro de estudiantes con los Grupos de Base y, a través de una asamblea, decidimos el nombre. Todo en ese momento se decidía por asamblea. Era la máxima instancia de decisión. Votaban estudiantes de otras facultades, traían gente de otros lados pero se decidía todo ahí, eran multitudinarias. Se votó por ese nombre y pusimos un cartel hecho por nosotros mismos.

Por fuera de la Universidad ¿qué actividades llevaron adelante?

 MJQ: —Teníamos mucha militancia con el tema. Me acuerdo de haber pegado los carteles que se hicieron con cada una de las caras de los asesinados con su nombre. Eso lo preparamos en Luz y Fuerza, en el hall donde teníamos todo el material para pegar y enrollar. Estábamos en dictadura todavía cuando se decidió lo del cambio de nombre. Si bien el gobierno de Lanusse estaba en retirada, había mucha acción política y militante.

 

* Estudiantes de la FCC-UNC.
Autores la tesis de licenciatura “Trabajos de la memoria: lineamientos para producciones gráficas sobre desaparecidos y asesinados por el terrorismo de Estado en los años 70 en la Universidad Nacional de Córdoba”.