Escritura y memoria VI

Por María Paulinelli *

Acontecimientos, procesos y contextos. La investigación periodística más allá de la noticia, con Drogas, cocinas y fierros, Golpe pirata y El tercer atentado.

Un periplo de lecturas y reflexiones

El tiempo de la memoria.
El espacio de la escritura.
La investigación periodística.
Heterogeneidad de un acontecimiento.
La relación con los fenómenos sociales.
Los límites de la investigación.
Golpe pirata, de Joaquín Aguirre.
Drogas, cocinas y fierros, de Juan Federico.
El tercer atentado, de Fernando Colautti y Carlos Paillet.

¡Hola! Nuevamente con ustedes.
La memoria se agiganta en estos días de aniversarios. Recordamos.
La lectura sigue uniéndonos en esta búsqueda. En el recorrido que estamos realizando. Nombres, rostros, libros.
La pasión por hacer este mundo más humano desde las infinitas posibilidades que propone el periodismo.
La investigación periodística en la construcción del acontecimiento. Las múltiples posibilidades que se abren.
La investigación periodística en ese compromiso ineludible que la profesión exige. Las distintas situaciones. Limitaciones y dificultades.
Y también, los sueños. La publicación de un libro que permita comprender, en la soledad de la lectura, el esfuerzo, la valentía, las dificultades, la marginalidad frente a lo establecido.
Un primer encuentro con quienes hacen periodismo… investigando.

Seguimos la lectura. ¿Miramos la realidad tras los velos que la cubren? Joaquín Aguirre, Juan Federico, Fernando Colautti nos invitan. ¡Ahí estamos!

La heterogeneidad de un acontecimiento en la producción del libro como espacio posible. Golpe Pirata, de Joaquín Aguirre

Joaquín Aguirre, autor de “Golpe pirata”

¿Cómo construir un acontecimiento desde las múltiples perspectivas que trasuntan la información que referencia, el testimonio que recrea, la memoria que vuelve a hacer presente?  Pero por sobre todo, desde la pasión que moviliza.

Nos preguntamos, ¿es posible lograr conjugar todos esos elementos? El libro, en su formato, parece ser la posibilidad que aúna la inclusión de textos diversos con la amplitud necesaria para el desarrollo. También, la permanencia en la lectura –no sujeta a la precariedad de la publicación periódica– para visualizar procesos, para marcar la relevancia de los hechos. Golpe Pirata fue proyectado, por eso, como un libro.

Resulta una experiencia relevante acceder a la lectura y comprobar el uso de recursos que posibilitan esta multiplicidad de perspectivas, que señalábamos como distintivo. Es que la escritura de un texto significa la selección de estos recursos. Recursos que validan los códigos posibles en el uso de la diagramación y la tipografía, como  en la inclusión de imágenes y fotografías. Pero es también, en la elección de las modalidades discursivas del texto propiamente dicho: la estructura, las posibilidades de enunciación de los enunciados, donde se muestra esa multiplicidad que un acontecimiento puede alcanzar como texto periodístico.  Porque de eso se trata: hacer periodismo sin desechar la subjetividad de quien escribe. Joaquín Aguirre lo logra. Y ¡cómo!  De ahí, la necesidad de reconocer en la lectura estos procedimientos discursivos que llevan inevitablemente a la multiplicidad, la heterogeneidad.

El objeto libro desde la diagramación de su tapa, muestra el sentido de la metáfora del título. Golpe Pirata. El equipo de futbol de Belgrano sintetizado en el color celeste de la imagen borrosa de los hinchas en el estadio. También, en la certeza de la imagen recortada del futbolista celebrando su triunfo. Los dos protagonistas de ese golpe que es el acontecimiento del texto: la hinchada y los jugadores.

El texto intercala en el texto lingüístico propiamente dicho, las imágenes en colores de esos dos protagonistas. Imágenes compactadas en un solo bloque, que adelantan las secuencias centrales del acontecimiento: los dos partidos. Los epígrafes permiten una lectura certera de las fotografías, pero también, las cargan de subjetividad. Metáforas que profundizan, explican, referencian esa pasión que el futbol, la pertenencia a ese equipo, muestran las imágenes. Amor a todos lados, Belgrano, un sentimiento que se lleva en la piel, es el epígrafe de la imagen de una espalda con el logo del equipo. Fiesta. Sale el equipo y el gigante de Alberdi, explota, acompaña la imagen de la celebración del triunfo en las calles. Son una muestra de la experiencia de unir texto icónico con el epígrafe que completa el visionado.

Quizás sea en la tipografía donde este trabajo de construcción del acontecimiento alcance efectividad mayor. Tres tipos de letra pueden señalarse en el texto propiamente dicho. Un tipo de letra marca el enunciado del acontecimiento. Un tamaño intermedio, se usa en las semblanzas de algunos protagonistas. Otro más pequeño, es empleado en los textos informativos específicos: datos de los dos partidos de junio del 2011, datos de la campaña de Belgrano, ascensos piratas, planteles y los agradecimientos finales. Es decir que la tipografía marca las diferencias en los tipos de lenguaje empleados. La información propiamente dicha en la letra más pequeña, y las diferencias en los textos lingüísticos referidos al relato del acontecimiento  y las semblanzas de los protagonistas. Esta especie de direccionalización de la lectura, está marcada por la estructura del texto que muestra esa multiplicidad de sentidos posibles en la construcción del acontecimiento.  Sentidos enunciados por la multiplicidad de voces, ensartadas por la tercera persona de la voz del periodista.

El título se acompaña con el subtítulo: El ascenso que cambió el futbol argentino. Es decir, el golpe pirata, supuso también transformaciones que no solo fueron el  ingreso de Belgrano a primera División. Marcó un antes y un después en el futbol argentino, en el desarrollo del deporte.  Esta dualidad de la titulación,   es lo que explica la organización del texto y justifica el formato libro como espacio de lectura permanente.

Distintas partes estructuran el texto. Un Prólogo, un texto inicial con un epígrafe como título, y dos partes divididos en capítulos: Primer Golpe Pirata y Pirateada Monumental. El texto se cierra con los fragmentos informativos específicos –en letra más pequeña– sobre el equipo de Belgrano.

El Prólogo de Sergio Carreras conjuga esos dos aspectos del enunciado: el acontecimiento en sí, y la trascendencia en la historia del futbol argentino. Pero también, libera al lenguaje de su función referencial y lo llena de expresividad, de poesía. El Prólogo es el recurso  que permite expresar esa pasión que el futbol genera, que provoca. De ahí que lo finalice sintetizando los aspectos, los tiempos de la historia, los protagonistas, la presencia en la memoria. Este libro de Joaquín Aguirre es el merecido homenaje a todos ellos. A los que jugaron dentro de la cancha y a los que jugaron y seguirán jugando afuera. El recuerdo de esos 180 minutos grabados con tinta indeleble en la cabeza de todos. Para los que estuvimos en Alberdi. Para los que estuvimos apiñados en un corralito del Monumental. Para los que miraron por televisión…  y sigue enumerando las distintas formas posibles de haber sido participantes del acontecimiento. Diseña la memoria de un futuro en la transformación que supuso el Golpe Pirata, en ese: …para que no olviden que una tarde, un 26 de junio de 2011, hubo un equipo que se animó a pelearle un round a la historia. Y que lo ganó. Lo ganó. Para ellos, para nosotros, y para nuestra posteridad que será testigo de las futuras grandes victorias que este triunfo tiene que hacer posibles.

Un texto inicial, sin título –con un epígrafe que expresa la relevancia de la pertenencia a un grupo– informa los antecedentes que prepararon el acontecimiento. Lo hace con distintos fragmentos que historian los sucesos desde la referenciación de esa tercera persona que organiza el relato. Estos fragmentos son titulados con los distintos testimonios resultados de las entrevistas realizadas. “Andate, Pérez”, “A la mierda, che. Es con River”. Dichos testimonios ratifican ese sentido de heterogeneidad en la participación, resaltando la unicidad de la oralidad que significan. Intercala asimismo con otro tipo de letra, esas “semblanzas” –como hemos decidido llamarlas– de los protagonistas: el Director Técnico Zielinski, Franco Vázquez, un jugador. Humaniza de esta manera a los héroes de la hazaña, y carga de emotividad las situaciones.

De manera similar, en la segunda parte, estructura los dos fragmentos finales del relato. Primer Golpe Pirata y Pirateada Monumental. Nuevamente, la tercera persona, organizando a partir de testimonios que grafican y cargan de significaciones. Contextualiza los hechos, nimbando de cierta épica -por la superación de las dificultades- el accionar del equipo y de los hinchas: presencia y participación popular en la descripción de los festejos en el triunfal regreso. Intercala también, las semblanzas: el árbitro y el goleador Guillermo Farré. Informa con textos esquemáticos –en otro tipo de letra– los datos de cada partido. Un análisis titulado El ascenso que cambió el futbol argentino, especifica la trascendencia del hecho. No solo en la significación del ascenso y sus repercusiones nacionales e internacionales, sino en la transformación de protagonismos y situaciones.

Un fragmento, organizado como un monólogo –estructurado en tres actos– narra en primera persona, la experiencia de Farré en ese segundo partido. La oralidad carga de significaciones ese momento donde el protagonismo se debate entre el jugador y la pelota. Un recurso que logra transmitir ese momento único mediante otra modalidad discursiva.

El texto que cierra el relato rememora en la persona de Farré el acontecimiento. Dice así en una síntesis perfecta: Por un instante, el héroe del Monumental, se aleja mentalmente del lugar. En silencio y con la mirada perdida, repasa los últimos seis meses. La llegada del “Ruso”, la remontada, el sufrimiento, la promoción, el ascenso. Una serie de eventos que cierran un círculo perfecto.

El libro se cierra con los textos informativos sobre el equipo que ya señaláramos y que ratifican el sentido de trascendencia del Golpe Pirata.

Decíamos si sería posible construir un acontecimiento desde la multiplicidad de perspectivas posibles, aunar la referenciación y la expresión de subjetividades, analizar y señalar transformaciones posibles, proveer de la necesaria información para entender el proceso, transmitir desde el lenguaje mismo los sujetos protagonistas, relevar una épica actual en la pasión popular que provoca el deporte… La lectura confirma que eso es posible. Todo un logro de Golpe Pirata de Joaquín Aguirre.

La investigación periodística en Drogas, cocinas y fierros. Narcotráfico en Córdoba, de Juan Federico

Juan Federico – Foto: la voz del interior

La materia de la investigación periodística supera la particularidad de un acontecimiento. Define, estudia, categoriza, determina fenómenos sociales desde la singularidad de un espacio geopolítico pero con la trascendencia que supone su proyección en tiempos y ámbitos más amplios.

El texto de Juan Federico: Drogas, cocinas y fierros, se corresponde con esta afirmación. La investigación supone una vinculación con otros fenómenos sociales que son la resultante pero a su vez, se explican desde causales similares. Así, la mirada del investigador resume una visión global que busca dar respuestas a los interrogantes formulados en un comienzo, expandidos –en el texto– en una revisión de fenómenos que se explican en sus conexiones posibles. Drogas, la producción resumida en cocinas, y la violencia metaforizada en el sustantivo fierros. Esto explica el título. El subtítulo focaliza la mirada: Narcotráfico en Córdoba. La problemática denotada en el título se centraliza así en Córdoba como el espacio delimitado de la investigación.

El texto se estructura en dos partes, precedidas por un fragmento titulado: El narcotráfico en Córdoba. Se cierra con un Epílogo y un nuevo  fragmento que completa la investigación. Un diccionario narco y datos del autor investigador completan la investigación. Resulta importante señalar algunas particularidades del texto que explican su relevancia además de particularizar los objetivos resultantes de la producción del texto.

El fragmento inicial es un diagnóstico sobre la situación del narcotráfico en Córdoba. Una serie de interrogantes, que resultan más bien, apelaciones al lector, inquiere sobre las irregularidades en el manejo de las políticas de registro, control e intervención del narcotráfico en el espacio considerado. Un diseño de estas deficiencias en los distintos sectores del gobierno, explica el avance desmedido y desmesurado de esta problemática. Define una nueva situación que denomina parasociedad. Elementos que se conjugan en un drama social que repercute estructuralmente: de a poco se ha ido tornando más palpable la instauración de una para sociedad donde narcos, dealers y consumidores han montado una economía paralela en la que arreglan sus cuentas lejos de la mirada de las autoridades que debieran ser competentes en esta materia.

Los define pero al mismo tiempo interpela con los interrogantes que plantean en la lectura una recepción crítica de los enunciados. Los por qué, como se puede, tienen una función que excede la formulación retórica para convertirse en cuestionamientos que inciden- como ya dijimos- en una respuesta  activa del lector. El formato libro redunda en esta función en la posibilidad de la relectura que sustenta.

Las dos partes desarrollan la problemática enunciada en el título. La primera parte plantea el desarrollo del narcotráfico. Modalidades, situaciones, hechos que le permiten diseñar un mapa de la situación. La segunda parte, desarrolla las consecuencias de la situación explicitada en la violencia social. Un Epílogo sintetiza los resultados de su investigación. Ante el vacío de la apatía y el ninguneo, el narco hace su juego. Crece, se alimenta de los desesperados, coquetea con el poder y despliega su enorme poder corruptor, ¿Por qué no pueden ponerle el cascabel a esta serpiente? La respuesta está cantada.

Un fragmento, El 3D, y la irrupción dramática de un nuevo actor político, completan la investigación. La crónica de los sucesos que desencadenan el acontecimiento de ese día, completan la información de la problemática abordada. Demandan al lector,  nuevamente con una metáfora que sintetiza todas las interpelaciones enunciadas en el texto. Las imágenes de aquella noche de furia en Córdoba caló muy hondo en el resto del país. …Argentina aprendía que el Estado, en todos sus ámbitos, había dejado, durante décadas, crecer un monstruo que ahora se le vino encima.

Una estructura ordenada que permite comprender los resultados de la investigación realizada. Una ajustada lógica que sostiene la argumentación propuesta y refrendada con acertados recursos. Juan Federico no escatima el uso de todos los procedimientos discursivos posibles: la narración de situaciones, la inclusión de diálogos, la versión de entrevistas se suman a la transcripción de la variada documentación: datos, testimonios, decretos, etcétera que certifican, refrendan y legalizan la información resultante de la investigación.

El protagonismo del periodista es relevante. Se evidencia, particularmente, en que resulta el mediador entre lo real investigado y la realidad discursiva. De ahí, la carencia de un listado de las fuentes o una remisión a la documentación utilizada.

Asimismo, hace referencia “al libro” –este texto– resultado discursivo de su investigación. En este libro, mostrar la violencia generada de la mano del microtráfico en los barrios marginales y de clase media baja de Córdoba, no persiguió el objetivo de soldar un estereotipo. Todo lo contrario. Se trató de mostrar como de manera casi silenciosa… Esto explica quizás, la serie de interpelaciones que establece permanentemente con el lector a través de las preguntas. Una especie de diálogo que, insistimos, busca establecer una complicidad –resultado de una recepción crítica–. Una complicidad que movilice, que comprometa.

Interesante texto. Resulta imprescindible reconocer la validez de la investigación periodística que la sustenta. La enunciación de un texto transparente en su formulación y en los objetivos que se propone: un mejoramiento de la sociedad cordobesa y Argentina.

Los límites de la investigación periodística. El tercer atentado, de Fernando Colautti y Carlos Paillet

Carlos Paillet y Fernando Colautti en una presentación de “el tercer atentado”

El libro de Colautti y Paillet ratifica la relevancia de la investigación periodística en el esclarecimiento de un acontecimiento. Posibilita, además, el acceso –con la lectura– al proceso de investigación mediante acertados procedimientos discursivos. Es un texto que sistematiza la documentación y la transparenta en su formulación. Una formulación responsable en la enunciación de supuestos y de hipótesis.  Digo todo esto y busco ordenar mis palabras, para lograr transmitirles el placer que sentí al leer este, que considero, “un buen texto”. Así, con toda la significación del calificativo “buen”.

Veámoslo. La titulación índica –como núcleo central– el acontecimiento. Ese “tercer atentado” que se define –en el último fragmento– en relación a otros dos atentados anteriores, el de la Embajada de Israel y el de la Amia. Los tres, en los primeros años de la década del noventa. Todos, sin el necesario e imprescindible esclarecimiento. El titular también señala, el lugar y la fecha: Río Tercero 3-N 1995. Las nunca del todo esclarecidas explosiones de la Fábrica Militar que el 3 de noviembre de 1995 causaron siete muertes, más de trescientas personas heridas y cuantiosos daños materiales.

Un subtítulo particulariza la información: La trama política y judicial de un caso todavía impune. Es, quizás, el diseño de la tapa y las imágenes que la ilustran, lo que completa metafóricamente las significaciones sociales del acontecimiento. El cuerpo de una muñeca al lado de  una bomba entre los restos de escombros, remite a otra trama especificada en los testimonios incluidos: la intemperie social que un acontecimiento de esta naturaleza, desnuda y visibiliza. La investigación, pues, interpela desde la documentación del acontecimiento, pero denunciando la precariedad y la inseguridad de la sociedad. Imágenes fotográficas del hecho y de los protagonistas políticos y judiciales, organizadas en un compacto, testimonian desde lo icónico –corroborados en la información de los epígrafes– la veracidad del texto lingüístico.

Ese texto lingüístico que se organiza con un Prólogo inicial, diez capítulos y el listado de Las Fuentes de Información y Bibliografía. El Prólogo de Sergio Suppo direccionaliza la lectura. Dice así: El libro recorre con autoridad el camino que une el descreimiento inicial con la comprobación final de que la tragedia de Río Tercero, fue un acto criminal planificado. Sintetiza Los resultados de la investigación: …las suposiciones se convirtieron en indicios y los indicios en pruebas judiciales. Señala el objetivo: Es lo que relata el libro, con el propósito de que la maraña de datos, causas judiciales y maniobras políticas debía y podía ser ordenada para poder ser finalmente entendida. Advierte sobre la carencia de un esclarecimiento que compete a la justicia. Los autores -afirma- no son ni jueces, ni fiscales. No se permitieron el pecado de la demagogia. Apenas si ejercieron el oficio de contar.

“Ese oficio de contar” privilegia –de manera equivalente a las imágenes de la tapa– los testimonios de las víctimas-protagonistas del hecho. El relato se inicia, así, con tres versiones que adelantan las primeras líneas de investigación. Líneas que, en el desarrollo del accionar de la justicia, no encuentran la certeza necesaria para configurar el esclarecimiento. El texto lo explica certeramente: El juez Martínez nunca pudo, empero, hallar respuestas finales a las preguntas centrales: si el fuego inicial fue provocado o accidental, qué había realmente en el tambor donde se vio la primera llama, y si una explosión desencadenó las otras o fueron independientes. Ni los testimonios que recolectó en la causa, ni los peritos que contrató a través de los años, le permitieron llegar a una conclusión que creyera razonable.

La continuidad del relato sigue el mismo orden lógico: formulación de una hipótesis, presentación de pruebas, análisis de la documentación, accionar de la justicia, intervención de los funcionarios políticos, evaluación de los resultados. Todo enunciado en esa tercera persona que informa, contextualiza, relata desde los límites que supone la información responsable del manejo de las fuentes de documentación y la bibliografía consignadas.

El tiempo de la investigación considerado –1995 – 2004, fecha de publicación del libro– se cierra sin pruebas concluyentes. Así, afirman: La investigación judicial, en esta nueva etapa que se pondrá ahora en marcha, deberá profundizar sobre la certeza de un origen intencional de las explosiones. Concluyen, entonces: Hasta hoy, no hay nuevas pruebas en el horizonte cercano.

Los últimos fragmentos sintetizan respuestas a las posibles preguntas. Pero también, interpelan sobre el presente y consiguiente  futuro de la investigación. De ahí, el subtítulo. ¿Y ahora? El fragmento final, resume la situación. El último tramo de la investigación judicial, el que concluyó con la pericia que modificó de raíz el rumbo de la investigación, arrimó la posición de los Tribunales a la sensación colectiva que prevalece desde hace casi una década en la vecindad riotercerense. Establece la filiación con otros atentados en la década, tampoco resueltos. Certifica la responsabilidad de la Justicia en el esclarecimiento definitivo. La Justicia tiene la misión de encontrarlo. Ratifica así lo señalado en el Prólogo sobre el oficio de los periodistas. Define los límites  de la investigación de los autores. Apenas si ejercieron el oficio de contar. Delimita el alcance del texto. Con eso alcanza para saber y comprender.

Una experiencia de lectura que nos incita a reflexionar. También, una valiosa experiencia de lectura en la transparencia de un texto condicionado por la responsabilidad en el manejo de la información, de la conciencia de los límites de cada actor social. Periodistas, pero también, funcionarios judiciales y políticos.

Seguiremos transitando otras lecturas.

Maravilla reconocer las posibilidades que presenta cada texto… la formulación de un lenguaje transparente… la obsesión por buscar y encontrar una verdad propia.

¡Hasta pronto!

Textos

Aguirre, Joaquín. 2012. Golpe pirata. El ascenso que cambió el futbol argentino. Ediciones Recovecos. Córdoba.

Colautti, Fernando y Paillet, Carlos. 2004. El tercer atentado. La trama política y judicial de un caso todavía impune, Ediciones del Boulevard Córdoba.

Federico, Juan. 2014. Drogas, cocinas y fierros. Narcotráfico en Córdoba. Ediciones Recovecos. Córdoba.

Foto principal: Agencia Telam

Docente e investigadora. Fue profesora de Literatura Argentina y Movimientos Estéticos, Cultura y Comunicación en la ex ECI, a la que dirigió en dos oportunidades. Es la primera Profesora Emérita de la FCC-UNC.

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